R. Oviedo
0-0 Málaga
El Real Oviedo no consiguió romper su racha negativa ante el Málaga (0-0) y
ya suma cuatro encuentros sin conocer la victoria. Pese a ser superior
a su rival durante casi todo el encuentro, los azules no consiguieron perforar
la portería de Munir. Dos ocasiones en las botas de Viti fueron lo más
destacado de un choque lento, áspero y sin apenas lucidez ofensiva.
Un punto que mantiene las dudas sobre el equipo y sobre el entrenador. Dos puntos de los
últimos doce para los de la capital del Principado, que fueron despedidos con
una mezcla de pitos y aplausos por parte de la afición. Quizá, y solo quizá, el
parón navideño pueda resultar positivo para los intereses asturianos.
A perro flaco, todo son pulgas. Eso es lo que le está ocurriendo con
el tema de las lesiones a Juan Antonio Anquela durante toda la temporada. Omar
Ramos, última incorporación y que hoy iba a estrenar titularidad, se retiraba
lesionado en el calentamiento. Su puesto sería para el canterano Viti, que
ocuparía la zona del extremo diestro.
Precisamente, fue el canterano el principal animador del equipo en el
arranque del encuentro. Viti, sin grandes alardes, pero con descaro,
pasión y ganas, arrancó los aplausos del público, mientras que el resto del
equipo trataba de escapar de una monotonía muy peligrosa ante un equipo rocoso
y trabajado como el Málaga.
Pudo cambiar el encuentro el de Laviana alrededor del minuto 30, cuando se plantó
solo delante de Munir. Su tiro cruzado puso en apuros al cancerbero marroquí,
que despejó como pudo. El balón, suelto y reclamando un rematador, fue
despejado en el último momento por los centrales andaluces, cuando Bárcenas se
disponía a enviarlo al fondo de la red.
Pese a gozar de un dominio inocente, el Real Oviedo se había hecho
con el mando del encuentro. El dinamismo de futbolistas como Bárcenas, Javi
Hernández o Viti, permitía al equipo vivir lejos de Nereo Champagne y no sufrir
demasiado en el plano defensivo.
El descanso llegó tras 45 minutos sosos, pero en los que el
conjunto de la capital demostró que no hay bajas que no le permitan competir
contra cualquier rival. Sin grandes alardes, ni tampoco exuberancia, pero
con trabajo y tesón para frenar a un Málaga que buscaba el liderato de la
categoría en el Tartiere.
El arranque del segundo tiempo mantuvo el ritmo lento y cansino de los
primeros 45 minutos. Nadie sorprendía, nadie quería romper líneas ni tampoco se
atrevía a encarar a su par. El partido, si no terminaba en empate, sería
a causa de un fallo individual o una jugada aislada.
Lo único noticiable en el primer cuarto de hora fue el susto que
dio el visitante Lacen, que se quedó convulsionando sobre el césped tras
un choque fortuito con Toché en un saque de esquina. Por suerte, el futbolista
pudo reincorporarse al juego tras ser atendido por los servicios médicos del
equipo andaluz.
Consciente de la necesidad de más mordiente ofensivo, Anquela
decidió dar entrada a Steven en lugar de un desafortunado Toché. El ritmo
lento del juego azul, bien acompañado por un Málaga ramplón, consiguió arrancar
los primeros silbidos de desaprobación en el minuto 72.
En un chispazo, visto y no visto, Viti creó la mejor ocasión del encuentro.
Controló un balón en banda derecha y encontró el apoyo de Steven por dentro,
que abrió para el centro de Johannesson. Allí apareció Viti, que
controló y cruzó el esférico hasta estrellarse con el poste. El balón,
suelto sobre la línea, fue repelido por Munir cuando el de Laviana llegaba para
empujar.
Fue la mejor ocasión de un encuentro que el Real Oviedo ya merecía
ganar. Tras esa inmejorable llegada, Viti tenía que retirarse lesionado. Su
lugar, tras una calurosa ovación del público, fue para Boateng.
Los últimos diez minutos fueron los de más intensidad de todo el
encuentro. Solo en ese rato trató de ganar el Málaga de Muñiz, un
equipo que no mostró nada más de 80 minutos.
En ese tramo que sí quiso, los andaluces mostraron por qué están luchando
por el ascenso directo, gol anulado incluido, aunque, de nuevo, la
mejor ocasión fue para los asturianos, con un disparo de Boateng excesivamente
cruzado desde dentro del área.
El pitido final llegó entre protestas del público por la actitud final de
los suyos, más preocupados por no perder un punto que por ganar dos.
Exactamente igual que hace siete días ante el Granada. Un empate que no
alivia los males del Real Oviedo y que tampoco despeja las dudas sobre el
futuro de su entrenador. El parón navideño dictará sentencia para Anquela
tras cuatro encuentros sin conocer la victoria.
Real Oviedo: Champagne; Johannesson, Carlos Hernández, Alanís, Bolaño, Javi Hernández;
Folch, Tejera (Javi Muñoz, min 90); Viti (Boateng, min 78), Bárcenas, Toché
(Steven, min 69).
Málaga CF: Munir; Cifuentes, Diego González, Pau, Ricca; Juanpi (Renato, min 92),
Lacen, Adrián, Pacheco (Ontiveros, min 77); Harper, Blanco Leschuk.
Goles:
Tarjetas: El colegiado Arcediano Monescillo amonestó a los locales Boateng (min 81)
y Steven (min 87).
Incidencias; Estadio Carlos Tartiere, 12.736 espectadores. Antes del inicio, María
Méndez, campeona del mundo Sub17, realizó el saque de honor.
Empate del Oviedo ante
el Málaga y donde mereció más pero el poste se lo impidió. El delantero, Joselu, sigue con su recuperación de la
rotura de fibras.
