Es siempre el candidato
número uno a ceder su sitio a Marco Asensio. Pero el canterano tendrá que
esperar. Al menos si al que tiene que sustituir es al delantero andaluz. Con su
movilidad volvió loco a toda la defensa del Barcelona B. Físicamente fue un portento
y obedeció a rajatabla las órdenes de su entrenador: presión constante sobre la
salida del balón de la defensa azulgrana. La victoria de ayer se debe en gran
parte a él, que participó en tres de los cuatro goles del equipo. En el primero
cabeceó antes de Grimaldo introdujera el balón en su portería; en el segundo
dio el pase a Xisco, que marcó un tanto de bandera; y en el que puso de nuevo
en ventaja a su equipo fue objeto del penalti que él mismo transformó de forma
impecable. Joselu se ha ganado la titularidad a pulso.
