Lugo 1-2 Córdoba
El Córdoba tiró de oficio ante el Lugo, le
infligió la primera derrota de la temporada, con remontada incluida (1-2), en
el Anxo Carro, se cobró la revancha de la eliminación de Copa del Rey y,
además, alcanzó al Atlético Osasuna en el liderato de la Liga Adelante.
Los jugadores de José Luis Oltra no llevan
freno en las últimas jornadas y ya encadenan cinco sin perder, todo lo
contrario que el Lugo, que encajó su segunda derrota seguida después de haber
estado invicto los primeros seis partidos, y ha acumulado cuatro encuentros sin
ganar, lo que le ha sacado de las posiciones de promoción de ascenso.
El Córdoba llegó con bajas importantes a
Lugo, las de los internacionales Razak Brimah y Florin Andone, convocados por
Ghana y Rumanía, y la del lesionado Héctor Rodas, ausencias que de las que no
se resintió en los primeros minutos.
En el primer cuarto de hora, firmes en
defensa y con presión en la medular, el Córdoba se asomó al área local con
acciones a balón parado que llevaron peligro: un disparo de Pedro Ríos en una
falta y dos saques de esquina que amenazaron los dominios de José Juan.
El Lugo, que había encajado cuatro goles
en su anterior partido, tuvo problemas para avanzar en campo rival, pero a los
20 minutos, un balón colgado por Manu lo recogió en el segundo palo el
argentino Pablo Caballero, que definió con potencia para batir a Falcón y
endosarle el primer tanto al Córdoba, que llevaba cuatro partidos imbatido.
Los andaluces quedaron noqueados por
momentos, pero los rojiblancos les perdonaron a los 22 minutos tras un error
defensivo que dejó a Sergio Marcos en posición franca en el área pequeña.
Fue entonces cuando el Córdoba empezó a
resurgir y, aunque no encontró el gol en su primer intento, una contra que
frenó Israel Puerto, sí anotó el delantero balear en su segunda aproximación,
tras una gran asistencia de Markovic que culminó el ex del Deportivo con una
vaselina sobre José Juan.
Con el marcador equilibrado, fue el Lugo
el que más hizo por llegar con ventaja al descanso, aunque no lo consiguió ni a
los 32 minutos con un disparo de Campillo (tras un taconazo de Caballero) ni a
los 42 con otro lanzamiento de David López en una jugada elaborada por los
gallegos desde su propia portería.
Los gallegos insistieron en la reanudación
con una acción personal de Sergio Marcos en el área del Córdoba, donde giró
sobre sí mismo y disparó ligeramente alto.
Los visitantes replicaron con tres
ocasiones en menos de un minuto protagonizadas por Markovic, que se encontró
con José Juan en las dos primeras y cabeceó fuera la tercera.
Al Lugo también le faltó puntería en los
disparos de Campillo y Caballero y de nada le sirvió haber ido a por el partido
porque lo que recibió fue el castigo del Córdoba cuando quedaban once minutos
para la conclusión del choque.
Pedro Ríos le sirvió un pase medido, entre
la zaga, a Jean Pineda y el chileno lo aprovechó para resolver con calidad ante
la salida de José Juan y decantar el partido hacia el lado cordobés.
Ficha técnica
1 - LUGO:José Juan; Cendrós, Israel Puerto, Dealbert, Manu;
Sergio Marcos, David López (Molinero, min.59), Seoane, Campillo (Ferreiro,
min.76); Jonathan Pereira (Joselu, min.69) y Caballero.
2 - CÓRDOBA:Falcón; Stankevicius, Deivid, Gálvez, Cisma; Pedro
Ríos, Luso, Markovic, Fidel (Nando, min.74); De Tomás (Pineda, min.63) y Xisco
(Víctor Pérez, min.83).
GOLES:1-0, min.20: Pablo Caballero. 1-1, min.28: Xisco. 1-2, min.79: Pineda.
GOLES:1-0, min.20: Pablo Caballero. 1-1, min.28: Xisco. 1-2, min.79: Pineda.
ÁRBITRO:Ocón Arráiz, del comité riojano. Amonestó a Cisma
(min.24), Deivid (min.34), Gálvez (min.66), por parte del Córdoba; y a Jonathan
Pereira (min.51), Israel Puerto (min.67), por parte del Lugo.
INCIDENCIAS:Partido de la octava jornada de la Liga Adelante disputado en el Anxo Carro ante 3.794 espectadores.
INCIDENCIAS:Partido de la octava jornada de la Liga Adelante disputado en el Anxo Carro ante 3.794 espectadores.
Derrota en casa del Lugo ante el Córdoba donde mereció más. El delantero de Cartaya, Joselu, entró en el campo mediada la segunda mitad y no dispuso de ocasiones para perforar la meta rival pero se vació en el campo y contagió a sus compañeros de su energía a la hora de presionar.