Sevilla at. 1-1 Lugo
Era una tarde gris en
la capital hispalense. La borrasca atlántica y el gélido frio de la ciudad,
servían de atmósfera para el partido inaugural de la 25ª jornada de Segunda
División. El filial rojiblanco volvía a casa tras cuatro partidos sin
conocer la victoria. Y enfrente, un Lugo en playoff que deseaba seguir
confirmándose como la revelación del torneo.
El balón echó a rodar
y la monotoneidad se hizo dueña de los primeros compases. La falta de ritmo y
las contínuas interrupciones, reinaban en un encuentro aséptico liderado por la
equidad entre ambos conjuntos. Diego Martínez y Luis Ángel César ansiaban
los tres puntos. Y por eso, habían preparado el duelo liguero hasta el punto de
conseguir anular al rival en la primera veintena de juego. Desde entonces, algo
cambió. El Sevilla Atlético imprimió una marcha más y empezó crear por
el carril zurdo de Matos e Ivi.
El Lugo ni
siquiera rondaba la meta de Caro. Los visitantes, centrados en mantener
su robusta estructura, estaban desaparecidos en ataque. No obstante, el equipo
gallego era una infranqueable muralla que desquiciaba a los sevillistas y obligaba
a éstos a adelantar sus líneas. De ello, buscó aprovecharse el ‘killer’ Joselu,
pero ni a la salida de un córner ni con un lanzamiento lejano, fue capaz de
alcanzar la meta local. Así, dio por concluida una primera mitad marcada por el
fútbol poco victoso que mostraron los 22 protagonistas.
El paso por vestuarios
sirvió para cambiar radicalmente la dinámica del partido. La acumulación de
futbolistas en la medular, dejó paso a un inicio de ida y vuelta en la segunda
parte. La zona ancha ya no existía en el Pizjuán. Ahora, los extremos
(Ivi, Pozo – Iriome y Vico), eran los más activos.
El Sevilla Atlético
salió mejor. La victoria era casi una necesidad. La oportunidad perfecta para
recortar puntos con los playoff. El Lugo sufría en la salida de balón, y
Carrillo a punto estuvo de aprovecharse. Los locales, insistían e
insitían descuidando en ocasiones la parcela defensiva. El técnico Ángel
César se dio cuenta y dio entrada a Carlos Pita en lugar de Vico
para favorecerse de lo anterior. Y diez minutos más tarde, Míquel puso
la sorpresa sobre el verde.
Dicen que toda muralla
tiene su grieta secreta. Una grieta en la muralla sevillista que desarmó Miquel
con la llave maestra. El central, de forma excelente, convirtió un córner
nervionense en el primer tanto de la noche. Despejando el centro de Pozo,
confió en la galopada y batió a portería tras una contra de libro llevada a
cabo por los albivermellos. Era el minuto 65 y, el tiempo, empezaba a
terminarse para un Diego Martínez que introducía a Marc Gual y Curro.
Refresco y calidad ofensiva para buscar darle la vuelta al luminoso.
El filial sevillista
no desistió. Y apelando a la épica, obtuvo resultado de un partido que ya se
esfumaba. Restaban diez para el final, cuando el técnico rojiblanco agotó sus
cambios. A la desesperada, apostaba por el georgiano Aburjania en
sustitución de Cotán. Pero el héroe del partido no iba a ser él,
sino un joven catalán cedido por el Espanyol. En el 93 de partido, una
internada con mordiente por el costado izquierdo, desembocaba en un balón
muerto en la frontal del área. Desde allí, con más alma que cabeza, Marc
fusiló la meta visitante para provocar el éxtasis en los valientes aficionados
allí presentes.
Finalmente, el destino
hizo justicia a lo visto sobre el terreno de juego y Sevilla Atlético y Lugo
empataron a uno. Reparto de puntos que sabe a gloria para los locales y a
decepción para los visitantes, que por momentos, se vieron vencedores.
Ficha técnica
Sevilla Atlético: Jose Antonio
Caro, Carmona, D. González, Bernardo, Matos; Fede San, Yan Brice (Curro), Ivi,
Cotán (Aburjania), Pozo y Carrillo (Marc Gual).
Lugo: José Juan, Calavera,
Miquel. Carlos Hernández, Leuko, Seoane, Sergio Gil (Caballero), Iriome, Fede
Vico (Pita), Campillo y Joselu.
Goles: 0-1 Miquel (65′), 1-1
Marc Gual (93′).
Árbitro: David Medié Jiménez
(Comité Catalán). Amonestó a Bernardo (Sevilla Atlético).
Ramón Sáchez Pizjuán: 1600
espectadores. Partido de la jornada 25 de la Segunda División.
Una
pena que se le escapara la victoria al Lugo ante el filial sevillista cuando la
tenía prácticamente en el bolsillo. El ariete, Joselu, estuvo bastante desasistido en ataque teniendo que venir
muchas veces a recibir para tocar balones y no dispuso de ninguna ocasión clara
de marcar. Trabajo y se movió mucho por todas las zonas e ataque.