R. Mallorca 1-0 R. Oviedo
Derrota justa la que cosechó el Real Oviedo ante el Mallorca (1-0). El
conjunto de Juan Antonio Anquela fue inferior a su rival en la segunda parte,
la única en la que de verdad se jugó al fútbol. Los asturianos ni
siquiera llegaron a crear una ocasión de gol durante 90 minutos, cometiendo
además varios fallos defensivos ante un rival que supo sacarles provecho.
El plan del preparador azul no dio sus frutos. Lejos de ello, se mostró
inocente y, por momentos, apático. Como si el 0-0 fuera un resultado suficiente
para sus intereses. La falta de ambición fue castigada finalmente con
el gol de Estupiñán. Pese a disponer de media hora para reaccionar tras él,
los del Principado ni siquiera inquietaron a Manolo Reina. El playoff se vuelve
casi una utopía tras los dos últimos encuentros.
Juan Antonio Anquela sorprendió en su planteamiento. Una pequeña
revolución tras lo visto frente al Lugo. A priori, lo más lógico invitaba a
pensar en un regreso a la línea de cuatro, con Viti y Bolaño en los laterales y
Carlos Hernández y Oswaldo Alanís en el centro. Por delante, tres
centrocampistas: Ramón Folch, Javi Muñoz y Sergio Tejera. La responsabilidad
ofensiva recaería en Yoel Bárcenas, Omar Ramos y Toché. El murciano adelantaba
a Ibrahima Baldé y Joselu Moreno.
Ambos conjuntos saltaron al césped sabiendo qué había en juego. Un error
podría suponer demasiado castigo. El ritmo en el primer cuarto de hora
fue muy lento, a momentos cansino. El Mallorca no ejercía como local. El
Real Oviedo, en cambio, se hacía con la posesión, aunque de una manera estéril,
sin arriesgar demasiado.
Sobrepasada la primera media hora de juego, ni azules ni bermellones habían
probado a los cancerberos rivales. El respeto, la táctica, en
definitiva, el juego de ajedrez planteado por Anquela y por Moreno se imponía a
cualquier destello de calidad que pudiera desnivelar el equilibrio.
Lo más noticioso para los del Principado en esta primera parte fue
que Tejera se perderá el próximo encuentro ante el Nástic. El
centrocampista catalán no estará ante su exequipo al ver su décima amonestación
de la temporada. Una baja muy sensible para el conjunto asturiano.
Justo antes del descanso llegó el primer gran susto del encuentro para el
Real Oviedo. Carlos Hernández se complicó en exceso en una salida de
balón fácil. El jienense perdió el esférico ante Budimir y dejó vía libre al
bermellón hacia el área de Champagne. El croata envió al centro del área,
donde apareció Dani Rodríguez, que envió su remate muy alto para alivio de la
zaga azul.
Tras el paso por los vestuarios, los locales decidieron avanzar líneas y
buscar los tres puntos. Moreno dio entrada a Stoichkov en lugar de Álex López.
Antes, una nueva imprecisión en la salida de balón permitió al Mallorca
llegar con claridad al área azul. Salva Sevilla remataría muy alto desde la
frontal.
Los bermellones dieron otro susto a la zaga azul en una jugada local que
terminó con Carlos Hernández evitando in extremis un remate de Budimir en
una posición muy clara. En el rechace, Stoichkov dispararía muy suave a las
manos de Champagne.
La dinámica del encuentro era clara. El Mallorca atacaba con soltura y el
Real Oviedo cada vez se encontraba más incómodo. En una sucesión de tres
balones parados consecutivos, los locales terminaron botaron un córner en
corto, apareciendo Estupiñán para anotar el primer gol con un disparo
cruzado en el que el cancerbero argentino pudo hacer algo más.
El tanto en contra obligó al preparador oviedista a hacer cambios. Algo
tarde, viendo la dinámica de la segunda mitad. Saúl Berjón e Ibra
entrarían por unos desaparecidos Omar Ramos y Toché. El encuentro se había
complicado en exceso por la falta de ambición ofensiva de los azules durante
más de una hora. La tercera sustitución, poco después, fue la de
Joselu por Javi Muñoz.
Las modificaciones no sirvieron para nada, ya que el Real Oviedo seguía a
merced del conjunto local. Champagne tuvo que evitar el 2-0 con una
gran intervención tras una jugada personal de Budimir en la que se
había deshecho con facilidad de Alanís y Carlos Hernández.
El último arreón de los de Anquela no sirvió siquiera ni para inquietar a
los locales. El Real Oviedo se trae una derrota merecida de Mallorca tras un
encuentro en el que los asturianos no mostraron la ambición necesaria y
la que se presuponía para un choque tan importante.
Las aspiraciones de playoff del Real Oviedo quedan muy en entredicho. Las distancias
empiezan a ser grandes y la categoría no espera a nadie. Además, los
bermellones se llevan el golaveraje particular, hecho que la campaña pasada fue
diferencial.
RCD Mallorca: Manolo Reina; Joan Sastre, Valjent, Raíllo, Estupiñán; Dani Rodríguez
(Leo Suárez, min 67), Baba, Salva Sevilla; Álex López (Stoichkov, min 53), Lago
Junior (Abdón, min 88), Budimir.
Real Oviedo: Champagne; Viti, Carlos Hernández, Alanís, Bolaño; Folch, Javi Muñoz
(Joselu, min 76), Tejera; Omar Ramos (Saúl Berjón, min 71), Bárcenas, Toché
(Ibra, min 71).
Goles: 1-0 Estupiñán (min 68).
Tarjetas: El colegiado Moreno Aragón amonestó a los locales Estupiñán (min 45) y
Salva Sevilla (min 87), y a los visitantes Alanís (min 22), Tejera (min 35),
Toché (min 47), Omar Ramos (min 66) e Ibra (min 78).
Incidencias: Estadio de Son Moix, 8.032 espectadores.
Derrota merecida del
Oviedo en su visita a Mallorca y donde el equipo no respondió a las
expectativas, quizás debida a la revolución hecha por su entrenador. El
delantero, Joselu, estuvo en el
banquillo, saltando al terreno de juego a falta de catorce minutos para
finalizar no pudiendo hacer prácticmanete nada.