R. Oviedo 2-1 R. Vallecano
Victoria
importante, de esas que sirven para serenar tempestades. El Real Oviedo se
impuso por 2-1 al Rayo Vallecano y se regaló tres puntos vitales en su
misión de escapar del descenso. Los
de Javi Rozada se sobrepusieron a una primera parte de bajísimo nivel y
acabaron mereciendo un triunfo que se llevaron desde el punto de penalti, VAR mediante.
Juanjo Nieto y Borja Sánchez fueron las figuras del encuentro. El lateral fue el
autor del primer tanto y fue objeto de la pena máxima del triunfo. El canterano,
por su parte, se echó el equipo a las espaldas cuando más quemaba el balón, la
pidió durante todo el segundo tiempo, forzó numerosas faltas y rondó el gol en
un mano a mano que se le escapó por muy poco.
Tres puntos que permiten a los carbayones escapar del descenso, al menos de
manera momentánea hasta que el Racing de Santander y Extremadura jueguen frente
al Elche y Las Palmas, respectivamente. Pero, lo más importante, es la
reacción tras el paso por los vestuarios, el paso adelante del equipo cuando
peor pintaban las cosas.
Si
el Real Oviedo está en descenso, si el equipo corre serio riesgo de regresar a
Segunda B es, simplemente, por la cantidad de errores que comete cada jornada
sobre el césped. La calidad de la plantilla es discutible. Su eficacia sobre el
terreno de juego, no. Solo
así se explica que un equipo que se adelanta en el primer minuto y que perdona
el 2-0 casi de inmediato, termine la primera parte totalmente sometido, sin ideas y con
una sensación de equipo en descomposición.
Juanjo Nieto se plantó en el área, recibió un buen balón de Marco
Sangalli, recortó a Mario Suárez y batió a Stole Dimitrievski. No habían
pasado 60 segundos de juego. Lo más difícil estaba hecho. Un gol para dar
tranquilidad. Pudo ser completa la alegría, pero el propio Sangalli se encontró
con una buena respuesta del cancerbero visitante en un rápido contraataque.
Los azules estaban sometiendo a un Rayo inmerso en dudas.
Incomprensiblemente, los de la capital permitieron que el encuentro se
igualara. Alejandro Arribas cometió un error impropio de cualquier
categoría futbolística profesional y regaló el esférico para Adrián Embarba,
que no perdonó y puso la igualada en el electrónico.
Era el minuto 11. A partir de ahí, el Real Oviedo desapareció del
encuentro. La primera parte fue una sucesión de errores, malas decisiones,
pérdidas innecesarias y exhibición insuficiente de fútbol. Tuvo que dar
las gracias de llegar al descanso con el empate, tras una salvadora parada de
Nereo Champagne a Álvaro García en un mano a mano. El argentino, que
había salido a la desesperada, había regalado toda la portería al andaluz, pero
no supo aprovecharlo.
Con serias dificultades para hilvanar jugadas de peligro, los de Javi
Rozada salieron al segundo tiempo mucho más ofensivos, convirtiendo el
encuentro en un correcalles que el Rayo pareció aceptar en un primer momento.
Un intercambio de golpes que, a priori, parecía favorecer a los madrileños, con
futbolistas de mucho más peso sobre el terreno de juego.
No contaba, sin embargo, el Real Oviedo con la aparición de Juan Luis
Pulido Santana. El colegiado se convirtió en protagonista inesperado en el
arranque del segundo tiempo. Con Borja Sánchez echándose el equipo a
sus espaldas, el árbitro comenzó a tomar decisiones incomprensibles,
perdonando amonestaciones y rompiendo el ritmo rápido de encuentro que deseaban
los asturianos.
Los mejores minutos de los carbayones en el partido los estaba regalando
Borja. El canterano se había puesto el traje de referente y era el verdadero
protagonista para los suyos. Tuvo una inmejorable ocasión para poner el
2-1 en un contraataque en el que Jimmy le filtró un pase preciso que
le dejó delante de Dimitrievski. Mal control con la derecha y su disparo con la
izquierda se fue muy cerca del poste derecho de la portería visitante.
La segunda parte se había tornado de color azul gracias a Borja Sánchez,
pero fue Nieto el que volvió a desequilibrar el encuentro. El lateral recibió
en banda, avanzó hacia el área, fue objetivo de falta, aunque se mantuvo en pie
y encaró a Catena para deshacerse de él dentro del área. El zaguero rayista
derribó al lateral claramente en el área, pero Pulido Santana amonestó en
primer momento al oviedista. El VAR, por suerte, reparte justicia en
esta clase de jugadas. La pena máxima fue convertida por Alfredo Ortuño,
que ponía el 2-1.
Los minutos finales fueron un intento tras otro del Rayo, que se encontraba
con un Real Oviedo ordenado y sorprendentemente tranquilo. Los de la
capital del Principado habían cimentado su triunfo en una segunda parte
notable, una gran reacción tras unos primeros 45 minutos preocupantes. Tres
puntos que son un balón de oxígeno para los de Javi Rozada y que rompen una
racha negativa de resultados que amenazaba con hacer saltar todo por los aires.
Ficha técnica
Real Oviedo: Champagne; Nieto, Carlos Hernández, Arribas, Christian Fernández; Jimmy,
Tejera; Sangalli, Borja Sánchez (Lolo González, min 85), Bárcenas (Obeng, min
62); Ortuño (Ibra, min 90).
Rayo Vallecano: Dimitrievski; Tito, Saveljich, Martín Pascual (Pozo, min 67), Catena,
Luna (Andrés Martín, min 86); Embarba, Mario Suárez, Trejo, Álvaro García
(Montiel, min 71); Ulloa.
Goles: 1-0 Nieto (min 1). 1-1 Embarba (min 11). 2-1 Ortuño (min 82).
Tarjetas: Juan Luis Pulido Santana amonestó a los locales Christian Fernández (min
44) y Sangalli (min 93), y a los visitantes Ulloa (min 17), Saveljich (min 51),
Catena (min 83) y Mario Suárez (min 94).
Incidencias: Estadio Carlos Tartiere, 10.585 espectadores. Se guardó un minuto de
silencio en memoria de Miguel Ángel Pino, exentrenador del Real Oviedo Vetusta
fallecido recientemente.
Victoria del Oviedo ante el R. Vallecano en casa y que le da aire para próximos
partidos, aunque el juego sigue siendo malo. El delantero, Joselu, sigue
entrenando, después de su inactividad por la lesión para coger la forma y
volver al equipo.