Las Palmas 3-1 R. Oviedo
El Real Oviedo se llevó un repaso en su visita a la UD Las Palmas (3-1).
Los carbayones fueron una decepción de principio a fin, sin soluciones,
carácter ni capacidad alguna de reacción. Los futbolistas se mostraron miedosos
sobre el césped y desde el banquillo solo llegaron decisiones difícilmente
comprensibles. La peor noticia es que el equipo se ha contagiado de la deriva
institucional que comanda Jorge Menéndez Vallina, presidente del club y del
que no se sabe nada desde el pasado 22 de septiembre. En todo este tiempo,
bastantes derrotas y salidas de hombres clave como Joaquín Del Olmo o Michu.
Nada ha sido suficiente para que el máximo mandatario oviedista haya salido a
la palestra.
Mientras el club roza el ridículo en la (no) contratación de un nuevo
director deportivo, el equipo ha entrado en barrena. Son ya cinco
encuentros consecutivos sin conocer la victoria. Los azules son penúltimos con
15 puntos. En el Estadio Gran Canaria, Javi Rozada trató sin éxito de dar un
nuevo aire a su equipo. Como hiciera en el Heliodoro Rodríguez López, apostó
por un extremo de lateral. La jugada no salió bien y los dos primeros goles del
encuentro partieron de ese flanco.
El míster azul dispuso muchas novedades en su once inicial. La
noticia más llamativa fue el regreso al lateral derecho de Marco Sangalli,
dando entrada a Omar Ramos en el extremo diestro. Una decisión arriesgada,
valiente y sorprendente del preparador, que volvía a depositar su confianza en
el tinerfeño, un futbolista que solo ha exhibido irregularidad con la camiseta
azul.
De un tiempo a esta parte, el Real Oviedo de Javi Rozada ha perdido
su identidad, esa que le llevó a salir del descenso en apenas mes y medio.
Los azules ya no son intensos ni presionan en bloque como hacían. En cambio,
prefieren correr hacia su portería y acularse en exceso. Además, se junta la
mala suerte del que está en una racha negativa. Un centro sin peligro de Juanjo
Narváez fue rechazado de manera deficiente por parte de Lolo González. El balón
suelto regresó a los pies del futbolista colombiano, que envió el esférico al
fondo de la red sin oposición alguna.
Ni tres minutos habían transcurrido en el cronómetro y los asturianos,
penúltimos de la clasificación, ya estaban por debajo en el marcador. La peor noticia,
dejando de lado el electrónico, era empezar perdiendo un encuentro
trascendental sin que el rival necesitara ni siquiera crear peligro.
Como no podía ser de otra manera, la UD Las Palmas se tranquilizó. El gol
le dio la calma necesaria para poder ejecutar su plan de partido, cediendo
incluso el esférico a los asturianos. Sergio Tejera y Omar se esmeraban en
combinar y Sangalli en estirar la banda, pero era todo en balde. Ni siquiera
Alfredo Ortuño pudo aparecer al rescate. El murciano cabeceó muy
desviado cuando se encontraba solo un buen envío de Omar. Esa clase de
remates que hace apenas mes y medio eran gol seguro.
La tímida reacción carbayona duró un abrir y cerrar de ojos. Pronto se
comprobó lo estériles que resultaban los ataques visitantes y lo claro que
tenían las ideas los futbolistas canarios. En un saque de banda en campo
propio, Tejera se equivocó en la presión, Sangalli perdió la referencia de su
hombre, Javi Fernández reculó alejándose de Jonathan Viera y Pedri solo
tuvo que exhibir una notable conducción y sutileza para dejar a su compañero
solo frente a Champagne. Buena definición del canario y 2-0 justo antes del
descanso.
Los de la capital se marchaban a los vestuarios tras haber recibido un buen
repaso. Más allá de errores de futbolistas y entrenador, el Real Oviedo
no había mostrado ninguna clase de capacidad de hacer daño a su rival.
La mejor noticia era que todavía restaban 45 minutos por delante para
reaccionar.
El míster azul no se anduvo con medias tintas en el entretiempo. Dos
cambios y una nueva disposición sobre el terreno de juego. Mossa y Jimmy Suárez
saltaban al césped. Se quedaban en la caseta Tejera y Omar Ramos. Rozada
dibujaba un esquema de tres centrales y dos carrileros. El mismo que
exhibió Juan Antonio Anquela y que tan buen rendimiento dio durante varias
fases de su primer año.
El cambio no dio ni tranquilidad ni reactivó al equipo. En cambio, Champagne
tuvo que salvar un mano a mano con Viera tras recibir totalmente solo un nuevo
pase de Pedri con la defensa azul en campo contrario. Iba a ser la tónica
de la segunda mitad, un Real Oviedo buscando el gol a la desesperada, mientras
que la UD Las Palmas trataría de matar el partido al contraataque.
Borja Sánchez, de los pocos futbolistas que no se escondieron en el Estadio
Gran Canaria, estuvo a punto de recortar distancias tras cabecear muy
cerca del poste un buen centro de Mossa. Un espejismo, ya que los canarios
disponían de situaciones mucho más peligrosas con cada acercamiento al área
rival.
El Real Oviedo lo intentó de todas las maneras en el último tercio del
segundo tiempo. Ortuño probó suerte en una falta directa y Borja Sánchez se
cansó de enviar centros al área buscando un rematador. Todo ello permitía a los
de Pepe Mel disfrutar de muchísimos metros para correr. Pedri, excelso
toda la tarde, volvió a dejar solo a Viera delante de Champagne, pero el
argentino volvió a ganarle la partida y rechazar el disparo.
Rozada dio entrada a Ibra por Ortuño. Un cambio de cromos que no modificada
absolutamente nada en el partido. En cambio, Las Palmas siguió divirtiéndose a
costa de la imagen de un Real Oviedo que ya deambulaba por el campo. Viera,
tras avisar dos veces, ejecutó una falta directa de forma magistral para hacer
el 3-0.
En los últimos minutos, Bárcenas hizo el tanto del honor tras
superar a Vallés en el mano a mano tras recibir una asistencia de
Sangalli. Un gol que no servía para absolutamente nada.
Resultado abultado y merecido el que se traen los asturianos del
archipiélago canario. Una goleada en el marcador y, lo que es peor, también en
el césped. Además, una imagen seriamente dañada y la confianza en
equipo y cuerpo técnico muy mermada. El mercado de invierno es una
obligación para los del Principado. El problema es saber quién va a tomar las
decisiones en una institución totalmente rota en la dirección deportiva y si el
equipo va a llegar con alguna opción a enero. Las sensaciones son igual de
preocupantes que cuando Sergio Egea ocupaba el banquillo azul.
Ficha técnica
UD Las Palmas: Vallés; Eric, Aythami, Mantovani, Benito (Suárez, min 89); Javi
Castellano, Ruiz De Galarreta; Srnic (Fabio, min 65), Viera (Cedrés, min 82),
Pedri; Narváez.
Real Oviedo: Champagne; Sangalli, Javi Fernández, Arribas, Christian Fernández; Lolo,
Tejera (Jimmy, min 46); Omar Ramos (Mossa, min 46), Borja Sánchez, Bárcenas;
Ortuño (Ibra, min 74).
Goles: 1-0 Narváez (min 3). 2-0 Viera (min 39). 3-0 Viera (min 77). 3-1 Bárcenas
(min 86).
Tarjetas: El colegiado González Esteban amonestó a los locales Benito (min 31) y
Galarreta (min 60), y a los visitantes Sangalli (min 49), Javi Fernández (min
73) y Arribas (min 76).
Incidencias: Estadio Gran Canaria, 12.020 espectadores.
Derrota dolorosa del Oviedo en Las Palmas y donde el equipo sigue sin dar
la medida y no encuentra el timón ni rumbo. El delantero, Joselu, fue
convocado pero no saltó al terreno de juego. Sigue trabajando para alcanzar el
cien por cien después de la lesión.